PRÓLOGO de ELICURA CHIHUAILAF NAHUELPAN al libro Espíritu de pájaro en pozos de ensueño, de Fredy Chicangana
Un oralitor que habla con la palabra de sus abuelos
"Pero, ¿de qué sirve la palabra poética si uno no la asume como un modo de vida?, me digo y nos está diciendo Fredy. Dolorosa ha sido (es) la historia de nuestros pueblos. A esta hora como a toda hora, nos dicen, unos vigilan soñando (trabajando) en la construcción de la libertad y la ternura para todos los seres humanos, mientras otros vigilan calculando el mejor modo de socavar esos sueños para que se derrumben, para que se obnubilen. Mas el hecho de que estas palabras viajen desde el aire del sur del continente a acompañar la aparición de esta obra en cielo y suelo yanakuna, nos está diciendo que no somos solos, no estamos solos. Hoy día, ante la amenaza de la anulación y de la destrucción, en el espíritu y el corazón de la humanidad silenciosamente germina y se construye algo que responde a las leyes de la lenta reconstitución de las hebras del más antiguo tejido universal.
Recibimos el regalo de la palabra y optamos por ahondar en su tierno y a veces duro camino. Sabido es que nuestro «oficio» es solitario, pero lleno de las voces de nuestra gente y del Universo infinito. Nos nutrimos de la observación que nos invita al silencio. Y aunque escribamos para nosotros mismos, escribimos a orillas de la oralidad de nuestros y nuestras mayores, de cuya memoria aprendemos los sonidos y su significación ya develada. Ellos y ellas nos entregan el privilegio –el desafío– de lo por nombrar. «La palabra dicha o escrita con verdad siempre brillará como una estrella», nos dicen.
Otra vez la palabra, en la construcción de lo nombrado y proyectando también los despojos de un cuerpo que será nuevamente tierra, fuego, agua, aire. El impulso constante de la palabra intentando asir el misterio de la vida. La palabra, agua que fluye pulimentando la dura roca que es nuestro corazón. La palabra, el único instrumento con el que podemos tocar aquello insondable que es el espíritu de un otro o una otra. La palabra, esa penumbra en la que podemos acercarnos al conocimiento (a la comprensión) del espíritu de los demás seres vivos y también al de aquellos aparentemente inanimados. "
Kechurewe, Temuko País Mapuche
No hay comentarios:
Publicar un comentario