jueves, 22 de abril de 2021

Maribel Mora Curriao

Revista anales Séptima serie. Nº 13/2017 169 


MUESTRA DE POESÍA MAPUCHE 

TRAZAS POÉTICAS PARA UNA CARTOGRAFÍA INDÍGENA INCESANTE 



 "Sabemos que las literaturas nacionales, como las naciones modernas y sus Estados, no han sido la consecuencia natural del desarrollo de las sociedades -un punto de llegada, privilegio de sociedades racionales maduras y libres- sino más bien, complejas construcciones donde ciertas culturas y territorios se han visto tensionados, fracturados, invisibilizados o sometidos, en pro de un proyecto común. En esas construcciones el quehacer literario de determinadas comunidades -pueblos, naciones, etnias- se ha subsumido bajo los nombres de los Estados dominantes. Tal es el caso de las literaturas indígenas que hoy reivindican su derecho a nombrarse a sí mismas por el nominativo de sus pueblos. Recuperar la palabra propia, la memoria negada, los nombres silenciados, ha tomado cada vez más fuerza. La poesía mapuche es parte de ese movimiento pan-indígena que reivindica no sólo una antigua cartografía, sino por sobre todo una cultura, una lengua y una forma de ver, entender y expresar el mundo que les son propias, a pesar de los siglos de intercambio o imposición cultural a la que se han visto expuestos. Pero estas reivindicaciones geopolíticas y literarias no siempre han sido bien recibidas en los círculos literarios, develando lo incómodo que puede ser para algunos escuchar hablar de lo mapuche como algo particular, diferenciado de la identidad nacional chilena. En ese contexto, hace un par de años, un periódico de amplia circulación nacional difundió las aprehensiones del poeta chileno Germán Carrasco sobre la poesía mapuche: “creo en la lucha del pueblo mapuche, no en la literatura mapuche”, sostuvo el poeta, complementando con otro principio su credo: “No hay Literatura mapuche: los poetas mencionados escriben desde tradiciones europeas o desde el monolingüe provinciano y eurocéntrico Teillier.”1 Aunque el escrito aludido divagaba más que argumentaba y entregaba apreciaciones personales más que datos sobre los que debatir una postura crítica, lo traigo a colación porque lo que sí hacía era evidenciar el malestar de quienes se sentían agredidos, invadidos o incomodados por la presencia indígena en sus áreas de trabajo, estudio, investigación, creación o de cualquier otro tipo de parcela. Más allá de la anécdota, lo cierto es que decirse “poeta mapuche” o decirse simplemente “mapuche” ha implicado evidenciar esa realidad de diferencia cultural, social, étnica, política, estética y lingüística que persiste frente a una sociedad chilena que se piensa homogénea. Decirse mapuche ha implicado también enunciar la condición de colonizado -invadido, oprimido, dominado, sometido-, visibilizándola frente a un Estado que no quiere recordar los excesos de la guerra de ocupación  que ordenó hace poco más de un siglo. Lo complejo es que ambas situaciones no se pueden ya obviar y tampoco se pueden abordar aún con tranquilidad, ni siquiera desde la aparentemente inocua poesía u otras expresiones artísticas. La reivindicación identitaria “otra”, también en el espacio del arte, suele ser todavía un tema de múltiples aprehensiones y cuestionamientos. Los actuales paralelos y meridianos literarios chilenos superponen con firmeza sus líneas a los antiguos trazados mapuche que se asoman a pesar de los constantes desplazamientos de una creación poética que vive, quizás, su mejor momento. Me parece productivo, política y literariamente hablando, hacer este ejercicio de observar las poéticas mapuche actuales sobre el antiguo trazado territorial y sus propias divisiones."

Una cosa buena y una mala

 Pienso que nadie ha leído las entradas anteriores de esta bloga. Una o dos vistas en algunas entradas iniciales, nada en las últimas. Me recuerdo a mí misma que es esta una bitácora personal y, por lo tanto, no debería tener vocación de búsqueda de otres. No debería...

Pienso que quiero leer más y más poemas mapuche y aprender más palabras en mapuzungún, que encontré libritos bilingues de mitos y leyendas acá en mi casa, que voy a elegir estos relatos para mi unidad mítica de este año en el cole y que me gustaría lograr una ponencia de seminario sobre algo muy muy específico analizado en los poemas: Lo primero que se me ocurre es el agua, sus formas, sus movimientos, las gotas, las lluvias, los ríos.

(Ayer presenté mi primer protocolo a la profe: Lecturas de unidades 1 y 2 articuladas alrededor de mi idea del nocamino de la heroína. Veremos)

Terca raíz que esquiva la muerte

 Sueños


Por: Wiñay Mallki -Fredy Chicangana-

PROMETEO
Revista Latinoamericana de Poesía
Número 88-89. Julio de 2011.

 

Dichosa la noche
dueña del sueño desnudo de la hierba de páramo
porque es libre en lo alto de la montaña.

Dichosa el agua
que hace crecer las flores de esta tierra amenazada
porque ante la muerte otorga la belleza.

Dichoso el  abuelo
que tuvo tiempo de morir y cantar en medio de la guerra.

Dichosos los sueños de la gente de la tierra azul
porque son de tambor, de río, de pechos de mujer,
de terca raíz que esquiva  la muerte…