Percia dice "nuestra" poesía y entrecomillamos. ¿De qué hablamos cuando decimos "nosotros", "nosotras", nosotres"? Y el horrible "ellos" (menos común verlo en femenino o con e, quisiera creer).
Mi más sorprendente momento con este tema fue cuando, en el pràctico de Filosofía feminista, cátedra recién fundada en esa cursada (creo que era el 2016) por Diana Maffía, la profe planteó una pregunta que para mí era tonta (¿Podemos sostener un "nosotras las mujeres"?), mientras leíamos El segundo sexo, de Simone de Beauvoir, y todes mis cumpas, mujeres cis en su totalidad, dudaron, debatieron, argumentaron a favor y en contra. Yo no entendía nada. Me parecía que ser un grupo heterogéneo no nos hacía menos grupa, que "nosotras" no requería unificación ni homogeneidad aunque sí identidad compartida y decisión ideológica de amuche y unión. Parece que no era por ahí. Me quedé mucho tiempo pensando en eso.
Respecto de los pueblos originarios de América, hace años que me permito a mí misma decir "nosotres". Reconstruyo e invento mi herencia guaycurú sin pruebas ni testigos, basándome en insultos caseros y secretos por parte de madre y abuela. No me obligo a buscar mi "nosotres" en la sangre, ni en la conciencia y las prácticas de mis antepasades. Seré adoptada o colada en la fiesta. Yo decido pertenecer e incluirme.