miércoles, 19 de mayo de 2021

Pienso cosas feas con perspectiva de género

 Estaba escribiendo mi segundo protocolo para el seminario y me preguntaba si:

* las lenguas indígenas que no entiendo tienen marcas de género masculino y femenino

* el patriarcado que, sé, es igual de fuerte en las comunidades originarias de América que en todos lados, tiene ribetes que no conozco en estas comunidades


Me pongo luego a leer la serie de poetas mujeres que siguen (hasta ahora leídos todos varones) y veo que sus temas y modos son más ¿occidentalizados? ¿no tan claramente teóricos? ¿no tan "puros" en su definición y representación de la cultura a la que pertenecen?

¿O será que la identidad "mujer" me habla más a través de cualquier lengua o visión de mundo?

¿O será que las poetas sociabilizadas como mujeres hoy tienen otras luchas que dar?

Y juegan con pájaros extraños que nadie conoce

 VERANO EN MAICOLPUE 



Alejandra Llanquipichun 




Como cada noche bajamos al pueblito, 

de los cerros nos ayudamos con linternas 

que poco y nada iluminan la negrura de la noche. 

Alguien va tambaleando entre las piedras, 

otro cuenta historias de mujeres perdidas 

y apuramos el paso para llegar a tiempo 

al fuego y el vino. 

Los pescadores, que ya conocemos, 

nos hablan de caminar hacia el faro, 

excursionar el bosque milenario 

más allá de las rocas, los posones, 

o el cementerio mapuche que hace temblar 

a cualquiera de sólo nombrarlo. 

La noche en Maicolpue nos trae secretos furtivos, 

duendes que nos sacan del camino, 

sirenas que cantan a Dios 

barcos fantasmas que salen a pescar entre la niebla, 

hombres que viven en la última casa 

del cerro más alto recorren senderos 

que nadie ha conquistado, 

y juegan con pájaros extraños 

que nadie conoce. 



Alejandra Llanquipichun 



 PRIMERA LECCIÓN 


Cuando sientas a la soledad entrando por tus venas 

cuando la angustia se aloje dentro de tus ojos y los árboles 

ya no te den un respiro y el cielo ya no te lleve con el viento, 

quiero que te apartes de los hombres 

y te encierres en el tiempo lejano, 

toma tus cosas y viaja a tus orígenes, 

visita a tu pueblo que dejaste olvidado, 

construye tu casa en la tierra, 

con los maderos que Dios te regaló. 

Cría corderos para que no te falte la carne, 

planta verduras y papas, 

cásate con una mujer de trenzas negras 

que te lleve de la mano y te bautice en un río, 

cámbiate de nombre y busca un abuelo. 

Ama al silencio y dile que te cuente nuestra historia, 

aprende a escribir la lengua de los soles, 

estudia para cazador de mariposas y déjalas ir, 

búscame detrás de las ventanas, queriendo volar, 

mírame correr debajo de los árboles libre. 

Quiero que sepas que tu felicidad va a estar ahí 

donde se hizo tu vida, 

lejos de los hombres comunes, 

cerca del sol, cerca de la tierra.

de Alejandra Llanquipichun
Como cada noche bajamos al pueblito,
con linternas nos ayudamos que poco y nada
iluminan
la negrura de la noche.
alguien va tambaleando entre las piedras,
otro cuenta historias de mujeres perdidas
y apuramos el paso para llegar a tiempo
al fuego y el vino.
Los pescadores, que ya conocemos,
nos hablan de caminar hacia el faro,
excursionar el bosque milenario más allá de las rocas,
los posones,
o el cementerio mapuche que hace temblar a cualquiera
de sólo nombrarlo.
La noche en Maicolpue nos trae secretos furtivos,
duendes que nos sacan del camino, sirenas que cantan a Dios
barcos fantasmas que salen a pescar entre la niebla
hobmres que viven en la última casa del cerro más alto
recorren senderos que nadie ha conquistado, y juegan con
pájaros extraños
que nadie co

Pluma enyoyada

Hilando en la memoria. Epu rupa / 14 mujeres mapuche 


 PLUMA ENJOYADA 


Alejandra Llanquipichun



Me acribillan los pájaros el alma 

quieren asfixiarme los esteros 

por donde nadie camina, 

estoy por cambiarme de casa y de planeta, 

cambiarme donde el viento no malverse mensajes, 

ni despoje mis ojos de tus pasos perdidos, 

ni a b a n d e r i c e 

el nombre de las calles, 

en memorias tristes. 


Quiero cambiarme a la tierra de Pluma enjoyada 

y que mis hijos visiten descalzos nuestras tumbas 

en los raulíes centenarios 

que nadie quemará.