jueves, 10 de junio de 2021

Con un grueso manto de pudor

 SUSY DELGADO (PARAGUAY)


Mba’éicha

Ko’águive, opa mba’e ha’etehápe

y kirirï,

¿mba’éicha ñamboherakuaa pe temimbyasy?

Oime kuri ára

ha’e ha’évami

ñande guata tekovére,

ñane maña opa mba’ére,

ñane ñe’ë jepivegua,

ñambo jo’a jo’áva kane’ömeve

ha hetaiteve, tasëmeve.

Ko’a mombyryetéguive,

hetaite mba’e rire,

opa mba’e ojeaho’i rire

guerotï anambusúpe,

¿mba’éicha ñambohérata temimbyasy?

Ko’águive, opa mba’e ha’etehápe

y kirirï,

¿mbaéicha ñambohérata ñe’ë porä?

Oime kuri ára

ha’e oñemohendávami

opa mba’e apytépe,

hory ha oñembyasy ha iróva apytépe,

jepevérö añete

ovy’avévaicha

umi ipahápegua ndive.

Ha katu ko’a mombyryete guive,

¿mba’éicha ñahenóita pe ñe’ë porä?

¿Cómo?

Aquí donde ya todo pareciera

ser agua calma,

¿cómo se nombra la tristeza?

Hubo otro tiempo

en que ella era

el modo de caminar por la vida,

la manera de mirar las cosas,

y era palabra cotidiana,

repetida hasta el cansancio

y más veces aún hasta el llanto.

Aquí desde tan lejos,

después de tantas cosas,

cuando ya todo se ha cubierto

con un grueso manto de pudor,

¿cómo nombrar la tristeza?

Aquí donde ya todo pareciera

ser agua calma,

¿cómo se nombra la poesía?

Hubo otro tiempo

en que ella se acomodaba

en medio de todas las cosas,

las amables, las tristes, las amargas,

aunque, es verdad,

parecía encontrarse más a gusto

con las últimas.

Pero aquí desde tan lejos,

¿cómo llamar a la poesía?

 

Retorno, regreso o renacimiento

 Lectura dialógica

 

La poesía de Ruperta Bautista

 

Carla Gómez Lara

Universidad Austral de Chile

La posibilidad de leer la poesía de Ruperta Bautista es una experiencia que, sin dudas, deja en el alma un halo de nostalgia. No ser capaz de descifrar la escritura de esta lengua originaria y limitarme a leer estos cuidados versos en español, provocan sentimientos contradictorios al percibir desde esta lengua impuesta, el llanto de aquella violentada. Pero, pienso que en estos versos la energía de las palabras y sus silencios logran conservarse, traspasarse al lector a pesar de ser traducción. “Pero las niñas dibujan palabras/ que despiertan con el amanecer”, se menciona en “Descendencia de espíritus”, seguramente, éste sea uno de los poemas que mejor retratan la esperanza en la palabra, no necesariamente en la palabra escrita, pues: “algunas fallecen de frío”, sino en la palabra que se dibuja en la piel, que se muestra como las líneas de las manos en la cultura, o como menciona la poeta: “La esencia sabia de las palabras/ se forma en la faz de las mujeres”.

            Ruperta Bautista asume su voz de mujer tsotsil para hablar desde dentro de su cultura, exponer la herida que causó el ocultamiento. Para ello la escritura es resistencia, retorno y, a la vez, sanación. Considero, que es la consciencia de su escritura lo que permite que lectores no familiarizados con su lengua, como quien escribe, puedan percibir al menos una esencia de la sabiduría de su cultura. Quizás, ese poder que tiene la poesía de llegar al otro, sea una auténtica forma de resistencia. Unir a través de la palabra los orígenes dolientes para “curar de olvido a los olvidados”. 

 

 

Poesía en lenguas “indígenas”[1]

A dos décadas de levantar la voz con la Palabra, el Sonido y los Símbolos.

 

Ruperta Bautista[2]

 

Aunque el tema de este momento se intitula Poesía en Lenguas “indígenas”, considero un buen momento iniciar, lanzando los siguientes interrogantes, para generar debate entre los par­ticipantes: ¿Qué es poesía en lenguas indígena? ¿Qué es literatura indígena? ¿Quién está estereo­tipando qué es lo indígena? me parece significativo hacernos estos cuestionamientos, especial­mente, de la palabra “indígena”. Recordemos que este concepto está impuesto desde lo externo, desde distintos pensares para designar al otro, que no pertenece a la cultura dominante, impuesto por aquel quien maneja y controla al “subalterno”. ¿Qué estamos entendiendo por la palabra indígena? Dejo estas preguntas para motivar la discusión.

Entrando en materia a lo que nos corresponde, Poesía en lenguas indígenas, o algunos dirían poesía en lenguas originarias, quizá otros lo nombrarían como poesía en lengua maya, otro más lo llamaría poesía maya-zoque, como se ha designado desde los re comienzos, reinicio de la literatura en lenguas originarias de Chiapas. En términos conceptuales, en esta exposición estaré utilizando la palabra “indígena” y en algunos momentos pueblos originarios.

Hablar de poesía en lenguas “indígenas” implica ampliar el foco visual. Si al hablar de poesía en lenguas indígenas nos estamos refiriendo a la poesía Maya y zoque, entonces atribuyo la importancia en no perder de vista que la cultura maya, (me refiero a esta cultura en particular porque considero que es la más conozco) dentro de ella hubo pintores, escritores, cantantes, danzantes, científicos, astrónomos, matemáticos, incluso, se argumenta de la presencia de tea­tro maya antes de la conquista española. Mencionarlos en este momento, tal vez sea un poco monótono o fuera de lugar para algunos de los asistentes. Sin embargo, considero significativo hacerlo, sospecho, es la línea fundamental que dio continuidad a que hoy en día, podamos hablar de poesía y/o literatura en lenguas indígenas. Si al dialogar de poesía indígena nos referimos a la poesía escrita por miembros de pueblos originarios, en este caso particular, de poesía en lengua maya, llámese: tsotsil, tseltal, chol, mam o cualquier otra lengua que pertenezca a esta cultura, teorizo que ha transcurrido en tres momentos o etapas.

En mi hipótesis planteo un primer momento que le llamo antes del ocultamiento, una segun­da etapa que le denomino el ocultamiento y una tercera que la señalo como retornoregreso o retorno de la literatura en lenguas originarias.

 

1.- Antes del ocultamiento

Nos referimos de aquel momento antes de ser invadido, saqueado, despojado, asaltado, arremetido por la conquista. En esta etapa hay un conjunto de (como lo mencionamos en párrafos anteriores) artistas en las diferentes ramas: la música, la pintura, la escritura entre otros.

 

2.- El ocultamiento

Como todos conocemos, los invasores, para poder dominar al pueblo maya, arrasaron con cualquier cúmulo de conocimiento científico, artístico, político, religioso y económico de esta cultura. A través de la quema de libros sagrados, de escrituras y cualquier texto o imágenes que encontraban en su paso. Todos aquellos mayas, quienes eran poseedores de algún tipo de conocimiento eran perseguidos y asesinados. Esto orilló a que los conocedores y portadores de dicho conocimiento, se fueran ocultando entre la mayoría de la población dominada por los in­vasores; limitándoles la transmisión libre de conocimientos, puesto que estaban esclavizados por la forma de organización de los españoles: imposición. En esta etapa los mayas conocedores y portadores de conocimiento, se ocultaron para poder sobrevivir, transmitieron ese conocimiento a sus ascendientes a través de diferentes formas y modos.

 

3.- La tercera etapa, retorno, regreso o renacimiento.

Teorizo que una diminuta parte de ese conocimiento oculto se comienza a manifestar a través del arte 502 años después de la conquista.

            En esta etapa nos enfocaremos particularmente en cómo, cuándo y por qué resurge el arte de los mayas y zoques de Chiapas.

            Contextualizo que, para la década de los 50s hasta finales de los 70s, incluso a inicios de los 80s del siglo pasado, algunos escritores jkaxlan[3]-xinula[4] dos de ellos: Carlo Antonio Castro quien escribió Los hombres verdaderos, su obra gira en la naturaleza de un joven tseltal. Otra de las autoras quien aborda en sus obras la vida de los “indígenas” es Rosario Castellanos.

            Es hasta los inicios de los 80 cuando algunos miembros de pueblos originarios, impulsados por personas externas a las culturas originarias, intentan poco a poco empezar a trabajar la cuestión del arte desde su propia visión. En algún lugar podemos encontrar algunos textos traducidos al tsotsil publicados por ineramac, coordinado por Andrés Aubry. También comienza la labor de Sna jts’ibajom, un grupo de tsostiles y tseltales quienes enfocan su trabajo en el teatro hasta hoy en día.

 

El resurgimiento del ts’ib[5] con y el nichimal amtel[6] en la última década del siglo XX como una necesidad por y para levantar la voz y decir: “Aquí estamos”.

 

El 94 como punta de lanza en diferentes aspectos y escenarios.

El levantamiento armado de 1994 permitió plantear posibilidades y nuevos horizontes para la población de pueblos originarios vulnerables ante la imposición de una estructura neoliberal. En Chiapas, el levantamiento armado, fue el cimiento de la consolidación de distintas manifestaciones “indígenas” y no “indígenas” que buscaban exponer al mundo, su capacidad de ser y hacer como entes activos del movimiento “indígena” más importante de México a finales del siglo XX: El Ejercito Zapatista de Liberación Nacional. 

            En ese momento histórico en Chiapas, el Arte, manifestado por miembros de pueblos originarios, particularmente, la músicala pintura y la literatura surgen como una necesidad emergente. Para entonces, el arte de los pueblos originarios reaparece como un instrumento de lucha y resistencia.

 

Emergencia de un pequeño grupo de Artistas “indígenas” independientes

Entre la víspera del levantamiento armado del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional en Chia­pas, los pueblos originarios advierten la necesidad de organizarse como grupos capaces de manifestar su pensamiento a través del arte. Situación que algunas o muchas personas de la cultura dominante, induda­blemente, no pensaban y no creían que fuese posible, pues los “indígenas” no eran aptos de tener talento para dicha manifestación. Un pequeño grupo de tsot­siles y tseltales se integran a reuniones recónditas sin más herramienta que la necesidad de enfrentar el no reconocimiento de sus obras como artistas. Esta tendencia se manifiesta particularmente en la pintura, la música y la literatura. Brevemente mencionaré en lo que corresponde a la pintura y la música.

En la pintura, entre 1992 y 1993 se forma el Grupo de Arte Plástico Maya de los Altos de Chiapas (GAPMACH) constituido por artistas de los municipios de Chamula, Zinacantán, Te­nejapa, Venustiano Carranza, San Cristóbal de Las Casas y la Ciudad de México. Los integrantes de este grupo de artista plásticos: Mateo Gómez López, Jesús Gómez Gómez, Juan Pérez Pérez, María Concepción Bautista Vázquez; Antonio Ramírez Entzin, Manuel Guzmán López, Emi­liano Guzmán López, Francisco Javier Hernández Pérez, Luis Alberto Herrera Vázquez y Aide Varela Julia. El interés es que pueda brotar y consolidarse un grupo, que impulsen el arte en sus propias comunidade de donde habrán de surgir con el tiempo trabajos y proyectos novedosos.

Por la parte de la música, lo más representativo, el surgimiento de una nueva propuesta musical, el rock tsotsil, realizado por Damián Martínez, fundador del primer grupo de rock tsotsil, Sak tsevul. Damián Martínez de madre Zapoteca y de padre Tsotsil de Zinacantán. Sus abuelos tsotsiles fueron músicos reconocidos en el pueblo de Zinacantán. Al respecto, Damián Martínez expresa que: “siento que el despertar mi conciencia ha sido algo natural, como cuando inevitablemente un árbol florece al paso de la primavera, pero hubo elementos que la reforzaron, como el surgimiento del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional en enero de 1994” (s.f.). A partir de la presencia de Sak tzevul, algunos años después, apoyados por Damián Martínez, sur­gen otros grupos de rock, como: Vayijel, Yibel Jme’tik balamil, y Lumaltok, grupos que ahora, incursionan en los escenarios nacionales proyectando la lengua tsotsil a través de la música.

Regresando al tema de la literatura, para entonces algunos centros culturales se arriesga­ron en apoyar al emergente trabajo literario de la población “indígena” que estaba apareciendo en Chiapas. Es el caso del Centro Cultural Jaime Sabines, coordinado por el maestro José An­tonio Reyes Matamoros, el currículo de estudiantes de este centro cultural comienza a incluir diplomantes en Creación Literaria a “indígenas” interesados en esta área (muy afortunadamente, el maestro José Antonio Reyes Matamoros, personalmente, me invitó a participar en el diplo­mado, a lo cual acepté y cursé el diplomado en el año 1997). La labor del maestro José Antonio continuó, se animó realizar la primera publicación de los trabajos iniciales de autores indígenas que mostraban estética en la palabra. Aquella publicación se ha considerado la primera obra literaria escrita en lenguas originarias. El Centro Cultural Jaime Sabines fue de las pocas institu­ciones que apostó para publicar la primera obra colectiva en lenguas originarias, representando a tres idiomas: tsotsil, tseltal y chol. Esta obra se publicó en 1999 bajo el título Palabra Conjurada: cinco voces, cinco cantos (1999). En este sentido, José Antonio Reyes Matamoros expresa lo siguiente: “Juana Karen, en Palabra Conjurada... da forma a su voz con poemas sencillos y coloquiales Por su parte, Ruperta Bautista recurre a la imagen poética, evoca y sintetiza, plantea problemas desde la aprehensión de la realidad con sus ideas creativas” (Reyes: 1999).

Mientras que en las palabras de Nicolás Huet, Palabra Conjurada... es un libro que con­tiene narrativa, historias reales situadas en Huixtán: “... libro pionero que le da paso a la litera­tura indígena de Chiapas...” (s.f.). Este grupo de escritores muestra al público las características fundadas en la creación literaria, tanto en poesía, como en la narrativa. Citando a José Antonio Reyes Matamoros, la literatura es memoria, ésta puede hacerse historia y nuevamente literatura. La recreación de la historia de las comunidades es un tema aún amplísimo, ahora en la pluma de sus propios autores y representantes, consolidando su trascendencia derivada en la necesidad y urgencia de apoyar al movimiento “indígena” en Chiapas. Por ello, utilizan y actúan con y en el arte, de este modo, este se transforma en una herramienta de lucha y resistencia ante la cultura dominante y el sistema de poder que, muchas veces, violenta a los pueblos originarios. Algunas personas han considerado que los escritos pioneros de la literatura en lenguas originarias en Chiapas, con propuestas creativas de los autores, se encuentran en Palabra Conjurada: cinco voces, cinco cantos.

 

¿Qué es poesía en lenguas indígenas? ¿Qué es literatura en lenguas indígenas? ¿Qué entendemos por la palabra indígena?

 

Para ir aterrizando, a manera de conclusión, considero que:

A)    La poesía en Lenguas Originarias, en Chiapas, surge como parte de un movimiento de Lucha y Resistencia, en donde se cuestiona las condiciones del Estado Mexicano hacia la población minoritaria que se vuelve mayoría: los pueblos originarios.

B)     Conceptúo que la Poesía en Lenguas Originarias, es una herramienta para manifestar la expresión estética y concepción del mundo que tienen los pueblos originarios.

C)     La Poesía es un instrumento de sanación del alma y el espíritu.

D)    Es una de las herramientas de lucha y resistencia para la reivindicación de los pueblos en lucha por “el pleitear ocultamente, el pleitear con furia, el pleitear con violencia, el pleitear sin misericordia” (Popol Vuh).

Mientras que: “... del punto de vista histórico, se podría decir que los indígenas están recuperando su voz después de cuatro siglos de silencio impuesto, encerrados en la oralidad marginal de sus comunidades” (Raúl Aceves).

 

Ilustraciones

 

1.       Cuadro de Andrés López

2.       Agua de Antún Kojtom

 



[1] Ponencia presentada el 3 de mayo de 2018 en el II coloquio de Historia y Sociedad en la Literatura en Chiapas.

[2] Escritora, antropóloga, educadora y traductora Maya-tsotsil.  

[3] Término que se utiliza en la lengua Tsotsil para expresar mestizo o español.

[4] Término utilizado en la lengua Tsotsil para mestiza o española.

[5] Escritura

[6] Trabajo florido. Arte.

Los destructores vigilan su obra

 

Xochitlájtoli: Ruperta Bautista



Continuamos con la serie Xochitlájtoli, muestra de poesía en lenguas originarias, coordinada por Martín Tonalmeyotl. Ruperta Bautista Vázquez. Es educadora popular, poeta, antropóloga, traductora, dramaturga y actriz maya tsotsil. Nació en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México. Antropóloga por la Universidad Autónoma de Chiapas; Maestra en Educación y Diversidad Cultural. Algunas de sus obras son: Ch’iel k’opojelal ‘Vivencias’ (2003); Xchamel Ch’ul Balamil ‘Eclipse en la madre tierra’ (2008) y Xojobal Jalob te’ ‘Telar Luminario’ (Pluralia Ediciones, 2013). Sus escritos han sido traducidos al inglés, francés, italiano, catalán y portugués. En dramaturgia ha escrito y dirigido varias obras de teatro. Como actriz ha participado en diferentes grupos de teatro como: Media luna y Palenke Rojo.

 

 

Membelil

Xvinaj xa ta sakil sjol ti ech’ xa k’ak’al osile,
xa’ibe sk’ejimol sna’el sjol yon’ton
k’alal sk’ejbe smoton ti ach’jch’iel jkuxlejetike.

Chanav ta sbatel osil k’ak’al ti skuxleje,
yach’ mantal jch’ulme’tik slok’ta komel ta sba ach’ pop:
“Sk’anme xanak’ik ta sbe ach’ich’elik ti yip jol o’tonale”.

Sk’el muel vinajel xchi’uk ti sya kuxul bek’ sate,
sk’ej sba komel ta smuil pom ti yip sate,
ti ch’u k’ope ta xvok’ talel ta yut snuk’.

 

 

Abuela

En sus cabellos descansan los días,
escucha el canto de su recuerdo
mientras guarda regalo de su descendencia.

Su respiración camina por las calles del siglo,
dibuja en nuevo petate joven consejo de luna:
“Sea en sus venas la comunión del corazón y el pensamiento”.

Ojos débiles dirige hacia lo alto,
guardándose en humo de incienso,
en su garganta brotan palabras sagradas.

 

 

Te ta k’ejoj

Te ta o’lol epal me’nal ok’el
xchi’uk sikil svokol skuxlejal ololetik
ta xch’ay batel te ta tsajal vokolal
ti slekil k’ejoj yaxal vinajele.

Sjits’its’et sikil taki j-ilvajinvanejetik,
sikubtasbeik xch’ulel ti ch’ul vitsetike,
smilbeik sk’unil k’op ti ik’e.
Ik’al lajelale slajesbe yip ti jba’i jch’ieleltike.

 

En el canto

Entre multitud de gemidos
y fríos sueños de niños huecos
se confunde con manchas rojas
el canto azul del cielo.

Brisa helada de estáticos hombres,
congelan el espíritu de las montañas,
hiriendo la suave palabra del viento.
Fuego negro apaga los sueños de primogénitos.

 

Sts’umbal ch’ulelaletik

Sluch sts’ibaik k’opetik ti tsebetike,
ti k’opetike te snka’ sba manchuk me x-ech’ ti abile,
oy te xlajik ta sik.
Ti tsebetike slok’taik ti k’opetike
te xcha’kux tal yo’ntonik ta sakubel osil.

Te xanav ta osil balamil ti k’opetike,
yich’ojik batel ta sti’il yeik ti osil k’ak’ale:
Ti yutsil sp’ijil k’opetike
te xpas tal ta sat yeloval antsetik.

 

Descendencia de espíritus

Niñas escriben palabras
pero las palabras duermen en los años,
algunas fallecen de frío.
Pero las niñas dibujan palabras
que despiertan con el amanecer.

En el universo viajan las palabras
llevan en sus labios al tiempo:
la esencia sabia de las palabras
se forma en la faz de las mujeres.

 

 

Milel

Ti bu slajeb yech’omal eile te x-ul batel ti o’e,
xpas ta vokolil ti xi’ele,
xmalavan ti cha’kuxlejale.

Xnoj ta sbonol lajelal ti stenleje,
sesambil ta milel ti smuk’tikil skuxlej ti vitsetike,
yakuxul xa yu’un syajemal xlometik xp’aj yalel.

Te xpamamet yaxal ch’ich’,
a’ kuch yu’un ti lajelal te ta a’maltike.

 

Asesinato

En la silueta de los ecos muere el agua,
el pánico bebe el dolor,
el regreso espera.

Color de funeral baña las praderas,
masacre de gigantes vidas en los cerros,
heridos caen agonizantes.

Sangre verde derramada,
la muerte reina en la selva.

 

 

Ko’oltasel

Umul ye sti’ik, a’ no’ox sk’elojik
yalal ti p’ajele
meltsanbil yu’un jmilvanjetik
ta sa’el mukenal.

Slajesik batel balamil, osil k’ak’al ti jmilvanejtike,
stenik komel yabtejebik li’ ta sba balamil
ta jlikel no’ox ts’akal xa sna’ik nixtok.

Lajik p’ijil jnop kuxlejaletik
net’atik yu’un yabtelik.
Ti sme’nal ok’el me’onetike yakal
xtup’ batel sme’nal svokolik.

Xcha’bioj yabtelik ti jlajesvanejetike
ta yip svokol jsa’ si’etik,
xanavik ta stojol akanik
skuchoj batel ti svokolike.

 

 

Equilibrio

Enmudecidos observan
los gramos de desprecio
diseñados por asesinos
en busca del funeral.

Hombres fugaces masacran días,
abandonan armas en la tierra
y se arrepienten por momentos.

Mueren ingenieros de ideas
en derrumbe de sus construcciones.
Mientras lamentos de huérfanos
sepultan su miseria.

Los destructores vigilan su obra
en sufrimiento de leñadores,
descalzos llevan a sus espaldas
la presencia de la nada.

Somos la herida que te sangra

 

Jujtzye tä wäbä tzamapänh’ajä

Simón, äj’ atzpä’jara sutu’ wäbä tzamapänh’ajä,
kyomujsu castilla’ore
teserike mumubä dä’ nhkomis’ ñäyiram.
Ejtzu’ masanh’däjkis wynanh’omo
teserike’ mpyäkinh’dyzyoku’ sijkpa’ te’ näyäyokiuy.
Äj’ atzpä’jarais ñä’ ijtayuna’ tzabas’Mää’is pyä’mi,
nhkyojama kak’dena’.
Äj’ atzpä’jara kedgäkätäbyabä’pänhdena
teis’ muspana’ tya’ tzoka tyziame’jinhdam.
Te’ sutu’ wäbä’ tzamapänh’ajä,
myuspäjku jujtzye yajk’ yosa’ te’ käjtztäjkuy’,
teserike’ nhyenhtuyu’ te’ nhkirawais’ñoaram.
Äj’ axpä’jara musobyabä’ pänh’dena,
teis’ muspana’ ñä’ tzapiaä pyeka’nhkiomiram.
Äj’ axpä’jara sutu’ wäbä tzamapänh’ajä,
tese’ ja’ myuskubyakä jujtzye’ tzyäkä.

Cómo ser un buen salvaje

Mi abuelo Simón quiso ser un buen salvaje,
aprendió castilla
y el nombre de todos los santos.
Danzó frente al templo
y recibió el bautismo con una sonrisa.
Mi abuelo tenía la fuerza del Rayo Rojo
y su nagual era un tigre.
Mi abuelo era un poeta
que curaba con las palabras.
Pero él quiso ser un buen salvaje,
aprendió a usar la cuchara,
y admiró la electricidad.
Mi abuelo era un chamán poderoso
que conocía el lenguaje de los dioses.
Pero él quiso ser un buen salvaje,
aunque nunca lo consiguió.


¿Jujchere’?

Te’ yajkuyis’nhkyowinastam, tä’ näjmatyamba:
Mij’ nhkajkabyatzi sone’ruminh’jinh
te’ tzujtzibä’ mij’ dzajp,
mij’ dzäjkpujtabyatzi saxapyä’ maa’räjk
uka’ dyaj täjkäbya mij’ nhkotzojk’omoram.
Tumä’millon tzujtzirambä’ruminh
wäkä’ jambä’ä jujche kasäyajpa mij’ uneram
poyapajk oñdyujomo.
Mokayas’tam mij’ nhkosijktatymbatzi’ mij’ dzame’,
mochirambä’uneis myuxajpabände,
jujche te’ tuminh yatzyäyubä wakas’tinhajpa,
dä’ nhkätpak te’ Tzuan’.
Mokayas’tam mij’ nhkämetztambatzi’ mijtam’,
yajkuyis’ nhkyowina’ram.
¿Mij’ banku’omorambä’ tuminh’jinh
mujspa’a yajk’ wyrujatyamä
tzusnäbajkis’xasa’ajkuy?
¿Sonebä’ mij’ nduminh’jinhdam maka’a nhkä’rejtame
wäkä’ nimojktamä te’ tzajp puspä’ukam?

¿Cuánto vale?

Los amos de la barbarie, nos dicen:
Te ofrezco una cuenta millonaria
a cambio de tu cielo azul,
te construyo un hermoso supermercado
a cambio de tus montañas.
Un millón de dólares
por la sonrisa de tus hijos
que corren bajo la lluvia.
Los Mokayas nos reímos de su ignorancia,
hasta los niños más pequeños
saben que la fortuna se convierte en boñiga
cruzando la línea del Tzuan.
Los Mokayas les preguntamos a ustedes,
amos de la decadencia.
¿Una cuenta millonaria
será suficiente para devolverle
la alegría a nuestros muertos?
¿Con cuánto dinero alcanzará
para limpiar el alma de la tristeza?


Maka’ xäjkmexae’

Maka’ myetxaä’ jujche’ dä’ jambäramä te’ masanh mojk’,
¡mij’ jamkabäramä mijtzi’ mäjabä’ Nasakobajk!
Maka myetxae jujche dä’ dzajpkabäramä
dä’ ijtkutyam, dyyajk’ tzinhbabäis dä’ dzokotyam.
Makabäre’ tä’ nämatyandämi, janam yindyu’kendamä
mejstamä jome’ pujtyampabä tuku’,
nimeke makdamä’ mäja’ maa’omoram.
Makabäre’ anhkumakuyoyae
ma’ myetzxae’ dä’ mbäkinhxäkdamä’ kakubyoyajpabä kutkutyam’.
¡Makabäre myetxae’ jujche mij’ jambäramä
mäjabä Nasakobajk!
teserire’ muspabä janam’ mabaxätyamä.

Buscarán

Buscarán alejarnos del maíz sagrado,
¡renegar de ti oh grande Nasakobajk!
Buscarán despojarnos
de la esencia de nuestro corazón.
Dirán que para ser menos indios
hay que vestir a la moda,
frecuentar restaurantes y supermercados.
Dirán que ser civilizado
es consumir comida envenenada.
¡Buscarán alejarnos de ti
oh grande Nasakobajk!
porque sólo así dejaríamos de soñar.


Tä’ Mokaya’ramde

Tä’ näjmatyanhdäjpa tzamapänhdam,
dä nhko’ondamba’ankä Nasakobajk
¿tibä unes’ nhkyotzoktyoba te’ yajka’oye,
wäkä tyotzyojkya’ä myama?
Ajtamde¿ Mokayaram,
nijptampabä’is mojk’.
Jinhde’ äjtam yatz’tzamapändam,
Jinhde’ äjtam te’ ji’myusoyaebä’.
Nhkomustambatzi’ jojpajkis yore’ram
teserike tzamas’tzyameram.
Äjtamde’ mij’ yae ji’ tzyokebä,
Äjtamde te musoki’uy ne’ jokubä.
Mina’ atzi’ nhkirawa,
maka’ mij’ isanhdzirame’ te wane ji dä’ jambä’ibä.
Mina tzätzä nhkirawa,
mijtzkoroya te’ musoki’uy jana dyaä’ mij’ sasa’ajkuy.

Somos mokayas

Nos llaman indios
por defender a Nasakobajk
¿acaso un hijo ayudaría al verdugo
en ofensa de su madre?
Somos Mokayas,
sembradores de maíz.
No somos los salvajes,
No somos los incivilizados.
Comprendemos el lenguaje de los ríos
y de las montañas.
Somos la herida que te sangra,
Somos la respuesta a tu vacio.
Ven hermano blanco,
te enseñaremos el canto que jamás se olvida.
Ven hermana blanca,
te daremos el secreto de la belleza infinita.

 


 

Mikeas Sánchez. (Chapultenango, Chiapas; 1980). Poeta y narradora zoque. Licenciada en Ciencias de la Educación por parte de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y Máster de Didáctica de la Lengua y la Literatura por la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha merecido el Premio Estatal de Poesía Indígena Pat O’ tan, el Primer Premio de Narrativa por Y el Bolom dice.  Es autora del libro Tumjama Maka Müjsi (Y sabrás un día) y forma parte de la antología de poetas chiapanecos Los abismos de la palabra. Pertenece al Sistema Nacional de Creadores del Arte.

Nación zoque

 

Poemas de Mikeas Sánchez (Nación Zoque, México)




El alma retorna al grito del silencio


I

El alma retorna al grito del silencio
              retorna a beber  agua de mar
con que sació su primera sed
agua de vida donde la tierra depositó  sus arcanos
agua de salitre dulcísimo donde Dios dejó esencias de su cuerpo

El alma desecha  misticismos
             desecha esperanzas
busca reflejos de arena
busca  brasas de soledad
Y su ojo de agua brota en  gotas de lluvia
en el rabillo del ojo
para mirar fantasmas


II

 

El alma emana perfumes
exhala secretos de la especie
reconforta lo apartado de mis penas
busca juegos de la infancia
en las colinas de mis sueños
me enseña el camino de la ternura
para compensar soledades

 

Mi alma
orquídea de amatista buscando agua
agua de coco antiguo
tan antiguo como el dolor


III

 

Tengo silencios en el alma
crujiendo con la lluvia
Y la soledad amanece de mi ojo izquierdo
a mi ojo derecho
espía desde ciclos volcánicos
medita desde ventanas de mis abuelos
-Vomita sábila y ajenjo-
La soledad se liberta a media noche
en medula lunar

 

 

Mas las sirenas tienen un arma mucho más terrible que su canto,
esto es, su silencio

Franz Kafka


Aisha


Guarda debajo de su lengua
la sensación amarga de su sexo
en España como en Marruecos
sigue siendo la muchacha cobriza
de anchas caderas
y ojos exactos
Dejó Marrakech
cómo quién huyendo de su propia sombra
evita  los faroles y la luna llena
Olor a hachís y té verde
se siente en su casa y en su piel

Su madre le advirtió de los peligros
de acercarse demasiado a los puentes
y a los balcones
y a los amores
su madre le compartió
la sensación amarga en la lengua
el ardor en su vientre
de mujer guardándose para su primer amor

Olor a hachís y canela
le untará a su vestido de boda
para que el esposo no revele
el olor que su piel guarda de otros hombres
Olor a hachís y hierbabuena
le ofrecerá a su madre
para que su vientre albergue un hijo
olor a hachís y canela
para que Alah le dé un niño        
para que Alah bendiga la semilla de su varón

 

Rama


El deseo es un hueso al que nadie puso nombre.
Julieta Valero

Los ríos que la habitan
se bifurcan entre su infancia y su sexo
tiene treinta y cinco años
y sabe que Mahoma no le perdonará
un hijo sin padre
por  eso su vientre espera con calma
debajo de su vestido de flores
debajo de la pasión
desde una plegaria silenciosa
que pronuncia cada noche
para ahuyentar los malestares de la carne

Ser libre es dormir desnuda
sin unas manos buscando tu sexo
piensa mil veces
mientras cierra los ojos
y se sueña en una calle de Dakar
entre una decena de muchachas negras
recién llegadas a la pubertad
cada una ensaya cánticos ancestrales en wólof
cada una es una gaviota salvaje
volando alrededor del deseo


Todos somos cimarrones


Oh dios si existes
No he dudado de tu existencia
Nancy Morejón
Nadie conoce sus nombres
ni sus ruegos que abrirían todas las aduanas
del cielo y del infierno
Para los viandantes sólo son negros
recién llegados a Barcelona
sin empleo
sin español en la lengua
cimarrones que van por la calle
con su venta improvisada de baratijas
gente que extiende su hambre y su asombro
ante la mirada de turistas y fisgones

Ellos tienen un Dios
yo tengo un Dios
y me lamento por su mala suerte
de correr cada vez que los Mossos d'Esquadra 1
vienen tras de ellos a encarcelarlos
a juntarlos con ladrones y homicidas

A veces voy por la Gran Avenida
o por la Barceloneta o por las Ramblas
y veo a todos aquellos hombres negros
que extienden  su manta blanca sobre el piso
como si de pronto volvieran al mar
y ondearan las velas de la tierra prometida
la tierra que un día se les volvió espejismo
Entonces sólo les queda la barca
de sus corazones a la deriva
la piedra del naufragio
donde cada uno es un pájaro que gime

Pero ellos tienen un Dios
que guardan bajo su sombra
con la fe de un niño
y la esperanza de un suicida
Por eso aún bajo la lluvia
todos cantan su mala suerte
y a ninguno de ellos le importa esta ciudad
que no sabe pronunciar su nombres

Porque ellos tienen un Dios que huele a acacias
que sabe a éter y soledad
Y también tienen una manta blanca
que se abre y cierra fácilmente
una venta improvisada de baratijas
para sostener el hambre
una manta que se dobla y amarra
para poder correr lejos
muy lejos de losMossos d'Esquadra
de la xenofobia
y de la ceguera de Dios

1. Mozos de escuadra, la Policía de la Generalidad de Cataluña

*

Mikeas Sánchez  nació en Tujsübajk (Río de agua verde), Chapultenango, Chiapas, México. Es poeta, narradora y educadora. Pertenece a la Nación Zoque. Ha estado en conexión con la cultura Zoque desde su nacimiento, desde su infancia se nutrió de este espíritu directamente gracias a las narraciones de su madre. En sus poemas se refiere al amor y el desamor, a la divinidad, a la vida, a la muerte, al mar, a la lluvia, a la naturaleza.

En 2004 obtuvo el Premio Estatal de Poesía Indígena Pat O’ tan;  y en 2005 el Primer Premio de Narrativa Y el Bolom dice. Es autora del libro Tumjama Maka Müjsi (Y sabrás un día), 2006. Incluida en la antología de poetas chiapanecos Los Abismos de la Palabra, 2005; y en CD Lluvia de Sueños II y III Escritoras y cantantes indígenas mexicanas.

En palabras de Mikeas Sánchez: “En las lenguas indígenas de México se ha llegado a un acuerdo para traducir poesía de tal forma que en castellano diga “palabra que florece”; en zoque seria Jüyübyabü tsame, pero esta palabra tiene otros significados: palabra cantada o palabra dolorosa”.

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