Un poema de Natalio Hernández
NA NI INDIO
a ni indio:
ipampa ihquino nech tocatihque coyomeh
queman asico ipan yancuic tJaltipactJi.
Na ni indio:
ipampa mocacahyaqueh coyomeh
queman asico campa tlanahuatiaya nocolhua.
a ni indio:
ipampa ihquino nech manextihque
coyomeh
tJen ica hueJqui
nopan nenenqueh
ihuan nech pinahtihque.
a ni indio:
ipampa ihquino tech tocahtiqueh
coyomeh
nochi timasehualmeh tlen ni yancuic tlaltipactli.
a ni indio:
ihuan namah ica nimotJacanequi
ni tlahtoli
tlen yalhuaya ica nech
pinatiyayah coyomeh.
a ni indio:
ihuan namah amo nipinahuia ma ihquino nechi
Jica
ipampa nihmati mocuapolohque coyomeh.
Na ni indio:
ihuan namah nihmati nipixtoc
nonelhuayo ihuan no tlahlamiquilis.
Yo soy indio:
porque me nombraron así los hombres blancos
cuando llegaron a esta tierra nueva.
Yo soy indio:
por error de los hombres blancos
cuando llegaron a la tierra que gobernaban mis abuelos.
Yo soy indio:
porque así me señalaron los hombres blancos
para poderme aplastar y discriminar.
Yo soy indio:
porque así nos llamaron los blancos
a todos los hombres de este continente.
Yo soy indio:
y ahora me enorgullece esta palabra
con la que ayer se burlaran de mi los hombres blancos.
Yo soy indio:
y ahora no me apena que así me llamen
porque sé del error histórico de los blancos.
Yo soy indio:
y ahora sé que tengo mis propias raíces
y mi propio pensamiento.
Yo soy indio:
y ahora sé que tengo mi propio rostro,
mi propia mirada, y mi propio sentimiento.
Yo soy indio:
y ahora sé que soy verdaderamente mexicano
porque hablo el idioma mexicano, la lengua de mis abuelos.
Yo soy indio:
y ahora se alegra mucho mi corazón
porque viene un nuevo diá, un nuevo amanecer.
Yo soy indio:
y ahora siento que pronto acabará esta tristeza,
otra vez podrá reír mi corazón y ser más fuerte.
Yo soy indio:
y ahora puedo contemplar la belleza de la danza,
y escuchar la música y el canto.
Yo soy indio:
y ahora puedo ver y escuchar
nuevamente a los ancianos.
Yo soy indio:
y ahora vuelve a enraizarme la tierra,
nuestra madre tierra.